Quiet book #3. Nora.

miércoles, 8 de marzo de 2017

¡Buenos días, y bienvenidos un día más a (im)possible things!

En mi última entrada os mencioné que había pasado las navidades algo atareada con la máquina de coser, y hoy por fin os traigo el proyecto que estuve haciendo: mi tercer Quiet book, para una preciosa niña llamada Nora, que cumplía un añito.


Las que os paséis de vez en cuando por el blog habréis descubierto ya que hacer éste tipo de libros de aprendizaje ha sido todo un descubrimiento para mi, puesto que me parecen el regalo perfecto para cualquier niño pequeño: le permiten aprender jugando, y desarrollar el interés por los libros cuando aún son muy pequeños y prefieren jugar.

Además, son totalmente flexibles y personalizables, puesto que la temática, las actividades y los colores pueden variar completamente según los gustos de la persona que los encargue. Es por eso que cuando la mamá de Nora me pidió éste Quiet book para ella, me emocioné con todas las posibilidades que me brindaba.

También he provechado la oportunidad de este quiet book para estrenarme en youtube, con un vídeo donde podéis ver todas las páginas de actividades y su uso; aunque también os las describiré a continuación. Podéis acceder directamente desde la foto de la portada, o verlo a través del siguiente enlace. ¡Espero que o guste!


El libro está dividido en 5 bloques de actividad, cada uno de ellos de dos páginas, que buscan el aprendizaje de diferentes tipos de habilidades, desde abrir cremalleras hasta identificar números, colores o formas.

Algunas de las páginas son viejas conocidas mías, como la mariquita y las flores del primer bloque, pensadas para aprender a guardar y colocar objetos por medio de botones; mientras que otras son totalmente nuevas, diseñadas específicamente para éste libro o modificaciones de algunos diseños que realicé para quiet books anteriores; como es el caso del árbol de las estaciones y una página sobre fenómenos meteorológicos, del segundo bloque.


Los dos bloques siguientes están pensados para fomentar la asociación de formas, tamaños y colores. He intentado incorporar el mayor tipo de formas y colores posibles, de manera que éstas páginas, de un aprendizaje más clásico, puedan resultar al mismo tiempo divertidas de completar, tanto para reconocer formas como para asociar los números o tamaños.


Finalmente, el último bloque incorpora un concepto nuevo: el reciclaje. De nuevo de una forma divertida, y con actividades complementarias como lo es trazar el vuelo de una mariposa, una serie de residuos deberán clasificarse en su correspondiente contenedor. Aunque ésta (como algunas otras) son actividades un poco avanzadas para un bebé de un año, éste libro acompañará a Nora durante su crecimiento, por lo cual incorpora actividades de distintos niveles.


Y aprovechando que hoy os enseño éste tercer quiet book, quería preguntaros algo: me está rondando la idea de sacar las plantillas e instrucciones para realizar las distintas páginas que tengo diseñadas. Los diseños de todas las páginas están hechos por mí (algunos de ellos basados en imágenes que he utilizado para inspirarme, y otros totalmente personales), y me gustaría saber vuestra opinión sobre el tema.

¿Alguna vez habéis hecho un quiet book, u otro proyecto del estilo?
¿Os gusta/gustaría utilizar plantillas, o preferís diseñarlo vosotros mismos?

Espero que os haya gustado el quiet book de Nora, y ¡estaré pendiente de vuestras respuestas!

Cumpleblog y Reto Creativo

viernes, 10 de febrero de 2017

¡Buenos días, y bienvenidos un día más a (im)possible things!
Hoy es un día especial, ¡y es que hace tan sólo dos días que se cumplió un año desde que abrí el blog!

¿Por qué entonces no publiqué esta entrada hace dos días?, os preguntaréis. Pues porque hoy es el día en que el blog creando y fofucheando, de Yoli, hace también un año, y como la bloguera aplicada que es se ha currado nada más y nada menos que un Reto Creativo, ¡al que no podía menos que apuntarme!

El tema del Reto es Cumpleaños en general, ya sea decoración para los mismos, regalos, etc., y la técnica libre. Llevo ya un par de meses deseando volver a coger las agujas, estas navidades no he dejado parar la máquina de coser pero he tenido muy abandonados mis ovillos. Así que, aprovechando la temática de cumpleaños y la colorida cantidad de ovillos que compré este verano (y que no sé como han llegado a estas fechas sin estrenar), ¡me he decidido a hacer una guirnalda de banderines de ganchillo!

Mi guirnalda está pensada para poner de fondo a la hora de hacer fotografías, y dejarla de decoración en mi casa, pero también podéis utilizarla bordando una palabra: para poner felicidades, el nombre de la persona que celebre el cumpleaños, ¡o lo que queráis! Tan sólo tenéis que hacer el número de banderines necesario para poner la palabra que queráis con los colores que más os gusten.

Y sin más, ¡os dejo con el patrón!

Ideas navideñas

domingo, 4 de diciembre de 2016

¡Buenos días, y bienvenidos un día más a (im)possible things!

Después de unos meses de no poder dedicarle apenas tiempo al blog, ¡por fin puedo decir que voy a volver a publicar de forma más o menos constante! Y, para hacer de este un día redondo, además se acerca la Navidad, que es una de mis épocas favoritas del año. Hacer galletas, decorar la casa, ver miles de tutoriales para hacer adornos y regalos...¿se puede pedir más?

Este año, mis Navidades están tan llenas de proyectos que apenas sé si voy a poder acabar todo lo que bulle en mi cabeza. De momento estoy preparando algunos encargos preciosos y espero tener listos un par de tutoriales para este mes de diciembre, para todos aquellos a los que, como yo, les gusta hacer las decoraciones de Navidad ¡cuando ya tienen la Navidad casi encima!

En mi casa, el puente de la Constitución siempre ha sido fecha señalada para poner la decoración navideña: el árbol, el Belén y las luces en las ventanas. Aunque después de años tenemos una buena colección de figuras y adornos, nunca está demás añadir un detallito de última hora, y mucho menos si está hecho a mano. Así que, después de unos días investigando por la red, hoy os traigo una pequeña colección de ideas y tutoriales para que tengáis una preciosa Navidad hecha en casa.

Adornos de fieltro

Uno de los clásicos de la decoración navideña es el árbol de navidad. Pequeño o grande, casi todos tenemos o hemos tenido alguna vez un árbol para decorar, y si os gusta bordar, éste tutorial, con plantilla gratuita, de Noia Land os encantará. Sólo os hace falta fieltro, hilo y un poco de tiempo para crear éstos preciosos copitos de nieve, que con una cinta o hilo colocado en la parte superior pueden convertirse en estupendos adornos navideños para vuestro árbol.


Etiquetas

¿Cómo encontraríamos nuestros regalos bajo el árbol si no llevasen escrito nuestro nombre? Si no queréis escribir sobre el papel de regalo, o simplemente os gusta complementar vuestros regalos con un detalle, no hay nada mejor que las etiquetas. No he podido decidirme por un sólo estilo, así que os dejo una gran colección de etiquetas imprimibles e ideas de la mano de Cosas Molonas.

Galletas de jengibre

En mi casa nunca habíamos sido muy reposteros hasta que me decidí a hacerme cargo del horno, y desde entonces he probado muchos tipos distintos de dulces. Así que las navidades pasadas uno de mis imprescindibles era hacer galletas de jengibre, y la receta elegida la saqué del blog Dulce sentimiento. ¡Fueron un auténtico triunfo! El toque del jengibre es un tanto peculiar: o lo amas o lo odias, pero no cabe duda de que hay que probarlo.

Bolas de ganchillo

No podían faltar en una lista de Navidad las clásicas bolas para el árbol, y es que ya se pueden encontrar patrones y tutoriales para hacerlas en todas las técnicas y tamaños. Hoy he querido destacar éste tutorial de The Bluü Room (¡con vídeo explicativo!) para hacer unas preciosas bolas para el árbol de ganchillo, de los colores que más os gusten.




Envoltorios navideños

La Navidad es también época de regalos, aunque sean sólo pequeños detalles que dar a familiares o amigos. Algo muy sencillo y que puede darle un gran toque de distinción a tu regalo es simplemente la forma de envolverlo. En Paperboogie nos enseñan distintas ideas para hacer tu propio papel de regalo con sellos, y la idea me ha encantado: desde un sencillo punteado con la goma de un lápiz hasta estampados complejos formando patrones sobre el papel.


Y hasta aquí la entrada de hoy, aunque nos esperan muchas más a lo largo de las Navidades. Espero que os haya gustado esta pequeña colección de ideas para Navidad.

¿Os atrevéis con alguna?

Kylie, una canguro viajera

jueves, 29 de septiembre de 2016

¡Buenos días, y bienvenidos un día más a (im)possible things!


¡Por fin, por fin, por fin! Después de mucho (muchísimo) tiempo, por fin he conseguido terminar y publicar el patrón de esta pequeña amiga que lleva conmigo desde abril: Kylie, una canguro viajera. Y espero que me creáis cuando os digo que lo más difícil no ha sido el patrón, que lleva escrito desde la primera vez que tejí a Kylie, sino conseguir sacar las fotos.

He hecho dos veces a esta preciosa cangurita, la primera de ellas cuando la creé, para un encargo, y la segunda para comprobar posibles errores en el patrón y para sacar fotos, ya que no estaba muy contenta con las que tenía. El primer amigurumi fue a parar al país vasco, y cuál fue mi sorpresa cuando me encargaron un segundo canguro para mandar ¡hasta Barcelona! Está visto que Kylie es un animalito inquieto, pues apenas se ha quedado por Madrid a hacerme compañía el tiempo suficiente para tener algunas fotos suyas, y es por eso que se ha quedado con el sobrenombre de la Canguro viajera.

El patrón de Kylie está pensado tanto para principiantes como para expertas tejedoras que quieran pasar un rato tejiendo a esta encantadora canguro. En el patrón se incluyen tanto las instrucciones escritas como un detalle fotográfico del paso a paso y del proceso de montaje. La única complicación a la hora de tejer es que hay que realizar las vueltas exactamente como se indica, especialmente para conseguir la forma de la cabeza, y al estar tejida en espiral es recomendable el uso de un marcador de vueltas para no perder ningún punto.


Adquiere el patrón a través de Ravelry.


Nivel: principiante.

Idiomas: castellano e inglés.

Tamaño: aprox. 19cm de alto


Especificaciones: está tejido con Katia New Cancún, color 52 y aguja de 3.5mm (USA E). Para una lana y tamaño de aguja distintos, las dimensiones del muñeco variarán. Recomendado el uso de marcadores de vueltas.


La cabeza y el cuerpo del canguro se tejen en una única pieza para darle continuidad y evitar las costuras en el cuello, por lo que los ojos, nariz y orejas se deberán colocar antes de terminar de tejer el cuerpo. La posición de éstas piezas es una de las cosas que le da su encanto a cualquier amigurumi, por lo que es recomendable hacer tantas pruebas como sean necesarias hasta quedar satisfecha con el resultado.


¿Os animáis a hacer a ésta preciosa canguro?

Si quieres ver una muestra de mis patrones, puedes descargar gratis la muñeca básica de ganchillo

Licencia de Creative Commons
Kylie, una canguro viajera by Myriam García is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.

Quiet book #2. Libro de sensaciones

lunes, 13 de junio de 2016

¡Buenos días, y bienvenidos un día más a (im)possible things!


Lo prometido es deuda, y después de mucho hablar de él, hoy por fin os traigo las fotografías del libro de sensaciones que estuve haciendo durante el mes de Abril para una niña llamada Daniela. Al contrario que el primer quiet book que hice, la persona que me encargó el libro de Daniela quería que pudiera ser utilizado cuando la niña fuera muy pequeña, por lo que en lugar de realizar un libro de actividades, como era el de Sofía, nos decidimos por un libro de sensaciones.

Aunque no existe una clasificación real para los quiet book (todos se llaman así), para mí la diferencia entre ambos es muy clara. Un libro de sensaciones está pensado para ser usado por niños más pequeños, y su objetivo principal es fomentar la curiosidad y el reconocimiento de formas o texturas. Este libro está pensado para ser utilizado entre los 6 meses y el año o año y medio de edad, donde un niño es muy pequeño para hacer actividades complejas, pero sí se interesa por el color, el movimiento y el descubrimiento.

El quiet book de Daniela tiene 8 páginas de actividades, algunas basadas en ideas que vimos en Pinterest y nos gustaron y otras diseñadas por mí. Salvo la mariquita y la cadena, no tiene piezas que se puedan sacar el cuaderno, aunque sí algunos elementos móviles o deslizantes, por lo que se puede jugar con ellos sin que sea un peligro que la niña se los lleve a la boca.





Dado que era para un bebé, siempre quise que fuera un proyecto colorido, lleno de texturas y diferentes materiales, donde siempre hubiese algo que llamase la atención. Elegí colores muy vivos tanto para el fieltro como para las cintas e hilos, e intenté incorporar cuentas de distintos colores, formas y tamaños así como una variedad de temas, para que cada una de las páginas fuese un pequeño mundo que descubrir.


La mariquita es todo un acierto da igual la edad que se tenga, y qué mejor compañía para ella, con sus puntitos de quita y pon (lo bastante grandes para que un bebé no pueda tragárselos), que un jardín lleno de flores y repleto de texturas. Una de las mejores cosas de éste quiet book ha sido el poder utilizar distintos materiales, algo que he intentado aprovechar al máximo en todas las páginas.
Desde flores de ganchillo a botones en forma de rosa o incluso añadiendo algunos elementos que permiten un cierto movimiento, como estos botones de flor que no van cosidos sobre la tela sino que tienen un pequeño tallo o las cintas dobladas a modo de hoja, el quiet book de Daniela está repleto de color, texturas y posibilidades.

Como puede que os hayáis dado cuenta ya, soy una de esas personas que tienen que conjuntarlo todo. Aunque las páginas de cualquier quiet book son autónomas, tengo la tendencia a querer combinarlas, de forma que cada pareja tenga una temática similar o al menos combinen entre sí. La página de la medusa fue una de las que quien me encargó el libro quería incluir, una preciosidad llena de color y textura donde lo más importante son las sensaciones táctiles de todos esos tentáculos, y me costó un rato dicidir de qué forma continuar con la temática marina para que esta medusa no se sintiera sola en su pequeño océano.
El resultado finalmente fue una adaptación de una de las páginas del quiet book de Sofía. En él, esta página era un ejercicio de parejas, mientras que para el quiet book de Daniela se convirtió en una actividad de movimiento y relación: los peces están unidos entre sí por parejas, de forma que al tirar de uno de ellos, escondes a su pareja.

Además de la textura dada por las algas y por el fondo del mar, donde se pueden esconder los peces, el hecho de poder mover algunos elementos añade un punto de curiosidad al juego.


Aunque parezca difícil de creer, tengo que reconocer que el arcoiris se convirtió en una de las páginas más difíciles de realizar, ¡puesto que me costó mucho más de lo esperado encontrar todas las cuentas de colores!

Y la verdad es que, a pesar de ser una de las páginas más sencillas que tiene el libro, también se acabó convirtiendo en una de mis favoritas. Las nubes, con su textura algodonosa, y las cuentas móviles a través de los hilos se combinan perfectamente, creando una página llena de color y movimiento.
Por otro lado, la página sobre el tiempo es el complemento perfecto, con nubes móviles y una lluvia llena de sensaciones para el tacto. Además, se complementa con un sol cuyos anillos pueden girar unos sobre otros, de forma que todas las piezas de la página pueden moverse de una y otra manera.

Y además, ¡viene con sorpresa!




Después de levantar nuestras nubes, podemos encontrar unos pajarillos que van volando por el cielo, atados con cuerdas para no perderlos y fijados con unos corchetes sobre la página para que sean fáciles de quitar y poner.

La última página, como siempre me pasa, fue la más difícil de decidir, aunque finalmente quedé muy contenta con el resultado. Por un lado, quería incorporar algo que fuera más activo, y que sin sacarse del cuaderno diera la posibilidad de moverlo o cambiarlo de alguna forma: por eso me decidí por esta cadeneta de tiras de fieltro, que puede hacerse y deshacerse e incluso formarse fuera del quiet book.

Aunque tiene que ser abotonada por un adulto, tiene el tamaño perfecto para que un bebé juegue tirando de ella y moviéndola, además de ser muy fácil de agarrar y de poder combinar los colores de tantas formas como se quiera.
Por otro lado, y aunque la última página no fue exactamente como la había planeado en un principio, tanto la combinación de colores como la idea final resultaron mejor de lo esperado.

Estos pequeños gusanos, que pueden aparecer y desaparecer tirando de las cintas en ambos extremos de la página, complementan la necesidad de una activada móvil, donde el movimiento de ciertos elementos tenga una consecuencia.




Y con esto, quedó completo el quiet book de Daniela.

¿Qué os ha parecido? ¿Alguna vez habéis hecho alguno? 
¿Qué actividades le habríais puesto vosotros?

Recordad que podéis encargar vuestro quiet book personalizado a través de
mi tienda en artesanum
O escribiéndome un e-mail para pedir precio sin compromiso a infoimpossiblethings@gmail.com

Inspiración primaveral

martes, 10 de mayo de 2016

¡Buenos días, y bienvenidos a (im)possible things!

Comienza una semana más, y tengo que reconocer que llevo desde que estrenamos Mayo en stand by con temas de costura. Supongo que es algo que nos pasa a todos, pero cuando termino un proyecto grande, como el que he estado haciendo durante el mes de abril (y que espero poder enseñaros la semana que viene) siempre tengo unos días de bajón en los que no encuentro inspiración para hacer nada, ya sea coser, tejer o simplemente pensar.

Así pues, intentando salir de mi parón mental, me he decidido por hacer aquí una pequeña lista de proyectos futuros, a ver si encuentro en ella el ánimo necesario para volver a la carga.

1. Muñecos de tela.

Fueron una de las primeras cosas que quise probar cuando empecé a hacer manualidades, pero sin máquina de coser y sin tener ni idea de cómo hacer un patrón, no me atreví en su momento a intentarlo. Desde aquel día en que, queriendo aprender a hacer peluches, cogí una aguja de ganchillo por primera vez, ha llovido mucho. Hace un año hice un curso de patronaje (para prendas de vestir, pero los conceptos ayudan) y me compré mi primera máquina de coser. He aprendido muchas cosas, y aunque de momento sólo me he atrevido a hacer almohadas con formas, espero encontrar tiempo suficiente para lanzarme a hacer mi primer peluche de tela (¡con algo más complejo que solo dos capas cosidas!).

Por el momento le tengo más que echado el ojo a los muñecos de Tilda. Aunque la mayoría de sus muñecas más grandes no me terminan de convencer, el otro día vi uno de los últimos libros, Tilda's Toy Box, que tiene tanto muñecos como colchas y otros accesorios de Patchwork. Y aunque el patchwork no me apasiona (tengo por ahí a medio terminar una colcha desde hace años), la verdad es que los proyectos parecen bastante rápidos y sencillos, y me he enamorado totalmente de la muñequita de la portada, y de los peluches de animales que tiene en su interior.

¿Habéis hecho algún muñeco de este estilo alguna vez? ¿Me podéis recomendar alguna página o libro que sea interesante para principiantes?

2. Ponerme al día con el CAL.

Como ya os he mencionado varias veces, hace alrededor de un mes me apunté a mi primer CAL de ganchillo. La marca de lanas drops realizó un CAL Misterio, donde cada semana se revelaría una pista nueva, y aunque empecé con muchas ganas a hacer el mío, y durante 5 semanas he seguido bastante bien con el ritmo de publicación, estoy empezando a perder ganas.


No sé si es porque esperaba un poco más de variedad en el tipo de pistas: hasta el momento, las 7 que llevamos son todas cuadrados de flores; o porque estoy gastando el color base con una rapidez que da miedo. Si bien todos los cuadrados me gustan mucho, y me encantan los colores que elegí, la verdad es que me gustaría que las pistas fuesen un poco más variadas. Que las flores están bien, pero puede resultar un poco cansado tejer el mismo estilo semana tras semana.

3. Móviles para cuna.

Hay un nacimiento cercano en mi familia, y los móviles para cuna se han convertido en mi regalo básico para todo recién nacido. Ya he hecho dos: uno de ovejitas, cuyo patrón y tutorial podéis encontrar en repeat crafter me, y un segundo con patrones propios inspirado en el cuento de El principito. Ambos están hechos con tres figuras de ganchillo y tres detalles en fieltro rellenos (nubes y estrellas respectivamente) y atados a un bastidor de madera forrado con lana.
 Voy a confesar que me encanta hacer móviles para cuna. Aunque no es un regalo especialmente útil, más allá de que el niño se entretenga mirándolo o cogiendo los muñequitos, me parece que puede dar un toque muy especial a la habitación de un bebé, y más si está personalizado. Es un regalo que puede hacerse con cualquier material, desde fieltro a tela o ganchillo, puede ser tan grande como se quiera y de la temática que más nos guste. Permite libertad total a la hora de imaginar cómo quedará o de añadir pequeños detalles que lo hagan algo único y especial.

De momento, y ya que el móvil va a ser para una niña, estoy un poco indecisa con la temática. He visto algunos móviles con globos aerostáticos que quedan preciosos, aunque me gustan más los que están hechos de tela, y son demasiado grandes. Por otro lado, me ronda por la cabeza un diseño con pájaros de colores vivos hechos de ganchillo que también podría quedar muy bien. ¡Por suerte aún me quedan unos meses para decidir!
4. Acabar los patrones en pdf.

Dado el gran éxito del patrón de la muñeca básica de ganchillo, tengo pendiente desde hace unas semanas sacar un par de patrones originales más: un canguro y un koala de ganchillo. Si bien el patrón ya lo tengo desde hace tiempo, tengo pendiente realizar las fotos del paso a paso, y por unas cosas y otras (como que el tiempo ahora mismo en Madrid es casi invernal y la luz es horrible) al final me está costando muchísimo volver a coger las agujas.


Así que, aprovecho para preguntaros: ¿habéis comprado algún patrón de ganchillo alguna vez? ¿Os gusta que tengan las fotos del paso a paso, o os vale simplemente con las instrucciones escritas? ¿Hay algo que haga que un patrón os guste especialmente y merezca la pena comprarlo?

¡Y con esto acaban mis propósitos para lo que nos queda de primavera! Aunque voy con el tiempo un poco justo últimamente, espero poder sacar aquí y allí algún rato para ponerme con mis tareas.

Y vosotros, ¿tenéis también un montón de proyectos pendientes?

mi primer quiet book (II)

lunes, 25 de abril de 2016

¡Buenos días, y bienvenidos a (im)possible things!

Sé que he dejado pasar bastante tiempo entre la primera entrada que hice sobre quiet books, en la que os enseñaba las primeras 5 actividades del quiet book que hice para Sofía, algunas de las cuales estaban basadas en ideas que encontré en pinterest (donde hay cientos de ejemplos, plantillas y tutoriales que podéis seguir si estáis pensando en hacer vuestro propio quiet book).

Así que hoy quiero enseñaros las últimas actividades del libro, donde dejé volar un poco más la imaginación variando la temática de cada pareja de páginas, de forma que hubiera una variedad tanto en las actividades como en la decoración y los escenarios.

Emparejando la página de asociar las formas que os enseñé la última vez coloqué otra que tiene que ver directamente con el aprendizaje: los números. En este caso, los números están bordados en cuadrados de fieltro que se pueden quitar y poner desordenados en la cinta inferior, para emparejarlos luego con el número de cuentas que hay en cada línea.

Aunque esta actividad sí que está pensada para un niño de mayor edad, me parecía interesante el hecho de poder usar este quiet book no sólo durante uno o dos años sino como juego y complemento de aprendizaje durante más tiempo.

A continuación tenemos una actividad que se basa en habilidades básicas: ensartar una cinta a través de diversas anillas. En este caso, elegí como diseño el del espacio, donde el cohete sale de la tierra a colonizar planetas y atraviesa un paisaje de estrellas en su ruta.

De esta página se pueden encontrar otros diseños en internet: hay uno muy interesante donde las anillas son flores y hay que pasar una abeja por ellas hasta su colmena, otras páginas numeran cada una de las anillas, para que se pase la cinta por orden sobre ellas, etc

Yo me decidí por el tema del espacio para no sobrecargar el libro de flores, y por añadir una temática diferente a la página, ya que había incluido varios paisajes de campo previamente.
La siguiente página es una de mis favoritas, un paisaje marino con un bolsillo oculto donde se esconden cuatro parejas de animales acuáticos. El objetivo de esta actividad es emparejar los distintos animales, además de su descubrimiento escondidos en el bolsillo. Se incorpora también como complemento un barco deslizante en la parte superior con el que se puede jugar.

Como el libro era para una niña muy pequeña, su madre y yo decidimos dejar todas las piezas posibles atadas con cinta al libro, ya que los niños tienden a tirarlo todo y era la mejor forma de que las piezas no acabasen desperdigadas por toda la casa. Al estar cosidas al final, pueden ser retiradas con facilidad cuando la niña sea lo bastante mayor como para no perderlas.

Seguimos con otra de mis favoritas, y es que aunque no está basada en ninguna página que hubiera visto antes, me interesaba mucho incorporar el tema de la meteorología, no tanto para identificar el tiempo (ya que incorporar palabras en el libro no era adecuado para una niña tan pequeña) sino para entender los distintos fenómenos.

En este caso, el bolsillo superior esconde diversos tipos de fenómenos: nubes con lluvia, truenos, sol... que se pueden ir cambiando para modificar el clima del campo de flores. Además, la página incorpora diversas texturas para añadir un punto de interés a la página y complementar el uso educativo, de forma que también pueda captar el interés de un niño más pequeño.



El tema de la meteorología está asociado, además, con la casa de muñecas de la última página. De esta forma, la muñeca puede moverse tanto por el interior de todas las habitaciones de su casa como salir al exterior y pasear por el campo de flores.

La casa de muñecas se compone de cuatro habitaciones básicas donde podemos colocar a la muñeca: salón, cocina, baño y habitación, divididas en dos plantas. La casa se cierra con unas tiras de belcro con una fachada en blanco con huecos para las ventanas a través de los cuales se ve a la muñeca.


Como habéis visto, todas las páginas del quiet book de Sofía estaban orientadas a algún tipo de actividad educativa, ya que el objetivo era que el libro le sirviese para aprender y jugar hasta aproximadamente los 3 años de edad. Sin embargo, no todos los quiet book tienen que ser educativos: para niños más pequeños se pueden crear libros de texturas o sensaciones, donde haya diversos elementos que pueden ser movidos, escondidos o simplemente tocados.

Este mes de Abril he estado preparando uno de estos libros, para una niña llamada Daniela, y espero poder enseñároslo dentro de poco porque es un contrapunto perfecto a todas las actividades que contenía el libro de Sofía.



¡Espero que os haya gustado!
Recordad que, si estáis interesados, podéis encargar vuestro quiet book a través de mi tienda online o escribiendo a
infoimpossiblethings@gmail.com

Un chal de ganchillo: Crescent Moon

lunes, 18 de abril de 2016

¡Buenos días, y bienvenidos un lunes más a (im)possible thigns!

Parece que esta semana al fin está mejorando un poco el tiempo en Madrid: al menos, en cuanto te paras un rato bajo el sol empiezan a sobrar las chaquetas. Y, aunque reconozco que en general me gusta más el frío que el calor, este año tengo un gran motivo para desear que llegue este tiempo, ¡y es que voy a poder sacar del armario mi primer chal hecho por mi!


Tengo que confesar que no soy una persona de proyectos a gran escala. No es que no me gusten, sino que repetir fila tras fila de puntos (ya sean altos, bajos o de cualquier tipo) me cansa muchísimo, sobretodo cuando empiezo a coser y no le veo el final a las vueltas. Así que cuando hace dos navidades me regalaron unas preciosas madejas del algodón Natura de DMC y me decidí a hacerme con ellas un chal, no estaba yo muy convencida de cómo terminaría la cosa.

Escogí el chal Crescent Moon porque me tenía enamorada desde hacía mucho tiempo. La fotografía de este chal llevaba guardada en mi ordenador, sin exagerar, al menos un par de años, junto a la fotocopia del patrón de una revista japonesa (que si os soy sincera, ni siquiera recuerdo de dónde saqué).

El chal me encantaba, y había encontrado algunos foros donde hablaban de él, de cómo realizarlo y acabarlo de formas diferentes. Así que, ni corta ni perezosa, y sin tener ni la más ligera idea de japonés, decidí que quería mi crescent moon. Doy gracias a que los japoneses publican sus patrones dibujados con un esquema de los puntos que es muy fácil de interpretar, porque sino creo que aún estaría intentando descifrarlo.

A pesar de lo que pueda parecer, lo cierto es que no es un chal muy complejo. Lo realicé con una lana de algodón fino y aguja de 3.5mm para que me sirviera para entretiempo, y si mal no recuerdo utilicé unos cinco ovillos (250gr).

Una de las mejores cosas de este chal es que, a pesar de tener forma de media luna, la parte central es recta, por lo que puedes modificar el número de puntos según la largura que desees que tenga sin que la forma cambie en absoluto. Lo malo es que como las primeras vueltas del chal son muy cortas, hasta que no avanzas bastante no te haces una idea aproximada de cómo de grande va a quedar finalmente.

Yo tuve que deshacerlo una sola vez, cuando llevaba ya 5 vueltas, porque se me ocurrió calcular cuál sería la medida final y me parecía demasiado corto para lo que quería: que me diera una vuelta completa al cuello y los picos quedaran a los lados. La moraleja que saqué es que siempre es mejor calcular la medida aproximada de los proyectos con una muestra antes de ponerse a coser, porque eso de deshacer el trabajo da mucha rabia.

Al patrón original le añadí un toque de color azul, porque aunque el de la imagen en blanco roto me encanta tal cual, quería algo que pudiera servirme también para ir algo más informal, y las tres vueltas que fui intercalando en color azul tienen el tono justo para que el chal me combine con todo.

No recuerdo exactamente cuánto tardé en acabarlo porque no fui muy constante: al principio las vueltas eran mucho más rápidas y cortas, pero en cuanto empezaron a alargarse perdí el ritmo.

A este chal tengo que agradecerle, además, que me descubriera el mundo del bloqueo. Jamás había oído la expresión "bloquear una prenda" hasta que acabé el chal y, revisando el blog de alguien que también lo había hecho, aparecían las fotos antes y después de bloquearlo. Y, aunque en este chal en concreto la diferencia no era abismal, el patrón que hice para rematarlo apenas tenía definición al estar hecho de cadenetas, por lo que decidí lanzarme: si pensaba usar mi chal, tenía que estar perfecto.


Me costó meses atreverme a bloquearlo. De hecho, creo que pasé más tiempo pensando en el proceso y buscando información sobre ello que tejiendo el chal. Además, como la técnica que empleé implicaba mojar el chal y dejarlo secar, esperé hasta el verano para ponerme a ello, y necesité un colchón entero y casi tres días hasta que estuve segura de que estaba del todo seco.

Aunque en mi casa creo que me odiaron por tener el colchón con el chal clavado dos días enteros (¡y eso que era junio!), la verdad es que el resultado final mereció la pena. Los puntos quedaron mucho más abiertos y el dibujo de los puntos garbanzo intercalados con huecos se marca mucho más. La puntilla en puntos cadena que bordea todo el chal fue difícil de bloquear, y necesité varias docenas de alfileres, pero queda perfecta para el tipo de chal que quería: las flores que lleva el original me parecían más recargadas y me habrían molestado.


Después de la odisea de casi seis meses, desde que tuve en mis manos los ovillos hasta que por fin mi chal estuvo terminado, puedo decir que estoy muy orgullosa de mi chal. No pude ponérmelo demasiado en otoño, porque pasamos del calor al frío en un tiempo muy corto y, como es de algodón y calado, no abriga demasiado cuando hace frío, ¡así que estoy deseando estrenarle esta temporada!

Y vosotros, ¿cuál fue vuestro primer gran proyecto para tejer?
¿Vais a entrenar algo vuestro este año?

Tutorial: bloquear granny squares

lunes, 11 de abril de 2016

¡Buenos días, y bienvenidos a (im)possible things!

Esta semana estrenamos por fin la sección de tutoriales del blog, y he querido empezar por algo muy básico y muy fácil de hacer pero que, por diversas razones, no es tan conocido como cabría esperar: el bloqueo de prendas o piezas de punto y ganchillo.

¿Qué es bloquear?

Bloquear una pieza o prenda consiste, a grandes rasgos, en fijar su forma final y darle definición al tejido. Está recomendado sobre todo para prendas de punto o ganchillo tales como jerseys o chales, especialmente aquellos que utilizan un punto muy calado. El bloqueo de la prenda fija la forma final de ésta, eliminando el aspecto arrugado que queda una vez acabada de tejer, y ayuda a definir perfectamente el dibujo de los puntos utilizados.

Aunque es una técnica básica, es muy habitual encontrar gente que no ha oído hablar de ella, ya que no todas las prendas ni productos tejidos requieren ser bloqueados. Yo misma no había oído hablar del bloqueo (ni pensado siquiera que pudiera existir) hasta que me hice un chal de ganchillo el año pasado y en las instrucciones ponía "medidas finales después de bloquear".

Hay muchas formas de bloquear, unas con agua y otras con vapor, pero en el tutorial de hoy, para no alargarme demasiado, voy a enseñaros a bloquear una pieza concreta: los granny squares, de la forma que más sencilla considero. Como mencioné la semana pasada estoy apuntada a un CAL de Drops, y de momento estamos haciendo granny squares. Al mencionar que los estaba bloqueando, varias personas me preguntaron que cómo lo hacía, por lo que espero que ésto pueda ayudar a todos aquellos que aún no sepáis.

Lo primero que tengo que decir es que los granny squares no siempre se bloquean. Un granny square puede estar hecho de muchas maneras, por lo que la decisión de bloquearlo o no dependerá de los gustos personales de cada uno, así como de cómo vaya a ser el producto final. En caso de tener los puntos muy calados, se recomienda bloquearlo para que los huecos queden bien definidos, pero si es un granny más tupido la forma suele quedar bastante bien sin hacer el bloqueo. En mi caso, me decidí por bloquearlo ya que quería definir bien la forma, que las esquinas quedasen bien cuadradas y perdiese el ligero redondeo que queda una vez acabas de tejer.

Los que estéis haciendo el CAL podéis bloquear los cuadrados ahora, bloquear la manta una vez terminada (aunque para eso os recomendaría utilizar una técnica diferente a la que os voy a enseñar hoy) o no bloquear en absoluto. Ninguna de las opciones es mejor o peor, depende de nuestros gustos y del resultado final que queramos.

.Materiales
  • Trozo de espuma, tabla de planchar u otra superficie plana y estable donde poder pinchar alfileres. Se pueden usar incluso las alfombras-puzzle de letras que venden para que jueguen los niños pequeños.
  • Alfileres
  • Papel, regla, lápiz y tijeras.
  • Pulverizador.
  • Agua limpia.
He utilizado materiales fáciles de encontrar y que todo el mundo tiene por casa, pero existen en el mercado unas plantillas especiales que vienen con las medidas dibujadas sobre su superficie y son muy útiles para bloquear piezas pequeñas. Si es algo que vais a hacer muy a menudo, puede ser conveniente que os hagáis con una.

.paso 1
Medir por el interior del cuadrado para saber el lado.
En un trozo de papel o cartulina, recorta un cuadrado de la medida final de la pieza que vayas a bloquear (puede ser cuadrada, rectangular, hexagonal o de cualquier otra forma que tengáis).Para saber la medida final:

-Si es una pieza de puntos apretados, mide todos los lados de la pieza y elige el más largo.

-Si es una pieza muy calada, prueba estirando con las manos (o alfilereándola temporalmente sobre la cama) cuales son su largo y ancho ideales. Los puntos deben quedar definidos, pero no excesivamente tensos, ya que eso deformaría la pieza.
En mi caso, he utilizado la medida del granny square tejido: 9,5x9,5 cm, ya que mi intención no es fijar su dibujo, que es bastante denso, sino perfeccionar la forma cuadrada, dando definición a las esquinas y dejando bien rectos los lados.

.paso 2

Busca una superficie plana y estable, como la tabla de planchar, un colchón que no uses o un trozo de gomaespuma, y cúbrela con una toalla. Sobre ella, alfilerea la primera esquina del cuadrado, y coloca superpuesto sobre ella la plantilla en papel. A continuación, estira la esquina opuesta y, guiándote por la plantilla, alfileréala en su lugar. Haz lo mismo con las otras dos esquinas, asegurándote de que están colocadas de forma adecuada.
¡ATENCIÓN! Es importante que, una vez fijadas las cuatro esquinas, te fijes en cómo queda el cuadrado. Si el cuadrado es muy calado, es normal que aparezca deformado en este punto, pero si es tupido (como en mi caso) y los lados se curvan hacia adentro, estás utilizando demasiada tensión y puedes deformar los puntos. Rebaja un poco la plantilla y vuelve a colocar las esquinas, reduciendo la tensión.
.paso 3

Sin quitar la plantilla, estira ligeramente los lados del cuadrado para que queden alineados con los del papel, y coloca dos o tres alfileres en cada lado para mantener bien su forma. Esto es importante para que todos los lados queden planos, y, si el cuadrado es calado, para que el dibujo sea uniforme. Si no te apañas con la plantilla, coloca una regla apoyada en los alfileres de las esquinas y úsala como guía.
Quita la plantilla y asegúrate de que el cuadrado tiene la forma que deseas, que no hay ningún lado deforme o esquinas demasiado estiradas.

.paso 4

Llena un pulverizador con agua limpia y humedece bien los cuadrados pulverizándola sobre ellos. Es importante que queden húmedos, pero no empapados, ya que tardarían demasiado en secar y podría provocar deformaciones en la lana.

.paso 5

Deja secar unas 24 h, o las que sean necesarias para que quede completamente seco, en un lugar donde no dé directamente la luz del sol. Pasado ese tiempo, desclava los alfileres.

¡Y listo!

Espero que este tutorial os sirva de ayuda a todos los que queráis bloquear. Hay otras formas de hacerlo: si queréis investigar un poco, en labores en red hay una entrada muy útil sobre las distintas técnicas que puede ayudaros.

Si queréis que os enseñe en detalle las otras formas de bloquear, dejádmelo escrito en los comentarios y veré si puedo hacer otro tutorial más adelante sobre ellas.