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Cumpleblog y Reto Creativo

viernes, 10 de febrero de 2017

¡Buenos días, y bienvenidos un día más a (im)possible things!
Hoy es un día especial, ¡y es que hace tan sólo dos días que se cumplió un año desde que abrí el blog!

¿Por qué entonces no publiqué esta entrada hace dos días?, os preguntaréis. Pues porque hoy es el día en que el blog creando y fofucheando, de Yoli, hace también un año, y como la bloguera aplicada que es se ha currado nada más y nada menos que un Reto Creativo, ¡al que no podía menos que apuntarme!

El tema del Reto es Cumpleaños en general, ya sea decoración para los mismos, regalos, etc., y la técnica libre. Llevo ya un par de meses deseando volver a coger las agujas, estas navidades no he dejado parar la máquina de coser pero he tenido muy abandonados mis ovillos. Así que, aprovechando la temática de cumpleaños y la colorida cantidad de ovillos que compré este verano (y que no sé como han llegado a estas fechas sin estrenar), ¡me he decidido a hacer una guirnalda de banderines de ganchillo!

Mi guirnalda está pensada para poner de fondo a la hora de hacer fotografías, y dejarla de decoración en mi casa, pero también podéis utilizarla bordando una palabra: para poner felicidades, el nombre de la persona que celebre el cumpleaños, ¡o lo que queráis! Tan sólo tenéis que hacer el número de banderines necesario para poner la palabra que queráis con los colores que más os gusten.

Y sin más, ¡os dejo con el patrón!

Un chal de ganchillo: Crescent Moon

lunes, 18 de abril de 2016

¡Buenos días, y bienvenidos un lunes más a (im)possible thigns!

Parece que esta semana al fin está mejorando un poco el tiempo en Madrid: al menos, en cuanto te paras un rato bajo el sol empiezan a sobrar las chaquetas. Y, aunque reconozco que en general me gusta más el frío que el calor, este año tengo un gran motivo para desear que llegue este tiempo, ¡y es que voy a poder sacar del armario mi primer chal hecho por mi!


Tengo que confesar que no soy una persona de proyectos a gran escala. No es que no me gusten, sino que repetir fila tras fila de puntos (ya sean altos, bajos o de cualquier tipo) me cansa muchísimo, sobretodo cuando empiezo a coser y no le veo el final a las vueltas. Así que cuando hace dos navidades me regalaron unas preciosas madejas del algodón Natura de DMC y me decidí a hacerme con ellas un chal, no estaba yo muy convencida de cómo terminaría la cosa.

Escogí el chal Crescent Moon porque me tenía enamorada desde hacía mucho tiempo. La fotografía de este chal llevaba guardada en mi ordenador, sin exagerar, al menos un par de años, junto a la fotocopia del patrón de una revista japonesa (que si os soy sincera, ni siquiera recuerdo de dónde saqué).

El chal me encantaba, y había encontrado algunos foros donde hablaban de él, de cómo realizarlo y acabarlo de formas diferentes. Así que, ni corta ni perezosa, y sin tener ni la más ligera idea de japonés, decidí que quería mi crescent moon. Doy gracias a que los japoneses publican sus patrones dibujados con un esquema de los puntos que es muy fácil de interpretar, porque sino creo que aún estaría intentando descifrarlo.

A pesar de lo que pueda parecer, lo cierto es que no es un chal muy complejo. Lo realicé con una lana de algodón fino y aguja de 3.5mm para que me sirviera para entretiempo, y si mal no recuerdo utilicé unos cinco ovillos (250gr).

Una de las mejores cosas de este chal es que, a pesar de tener forma de media luna, la parte central es recta, por lo que puedes modificar el número de puntos según la largura que desees que tenga sin que la forma cambie en absoluto. Lo malo es que como las primeras vueltas del chal son muy cortas, hasta que no avanzas bastante no te haces una idea aproximada de cómo de grande va a quedar finalmente.

Yo tuve que deshacerlo una sola vez, cuando llevaba ya 5 vueltas, porque se me ocurrió calcular cuál sería la medida final y me parecía demasiado corto para lo que quería: que me diera una vuelta completa al cuello y los picos quedaran a los lados. La moraleja que saqué es que siempre es mejor calcular la medida aproximada de los proyectos con una muestra antes de ponerse a coser, porque eso de deshacer el trabajo da mucha rabia.

Al patrón original le añadí un toque de color azul, porque aunque el de la imagen en blanco roto me encanta tal cual, quería algo que pudiera servirme también para ir algo más informal, y las tres vueltas que fui intercalando en color azul tienen el tono justo para que el chal me combine con todo.

No recuerdo exactamente cuánto tardé en acabarlo porque no fui muy constante: al principio las vueltas eran mucho más rápidas y cortas, pero en cuanto empezaron a alargarse perdí el ritmo.

A este chal tengo que agradecerle, además, que me descubriera el mundo del bloqueo. Jamás había oído la expresión "bloquear una prenda" hasta que acabé el chal y, revisando el blog de alguien que también lo había hecho, aparecían las fotos antes y después de bloquearlo. Y, aunque en este chal en concreto la diferencia no era abismal, el patrón que hice para rematarlo apenas tenía definición al estar hecho de cadenetas, por lo que decidí lanzarme: si pensaba usar mi chal, tenía que estar perfecto.


Me costó meses atreverme a bloquearlo. De hecho, creo que pasé más tiempo pensando en el proceso y buscando información sobre ello que tejiendo el chal. Además, como la técnica que empleé implicaba mojar el chal y dejarlo secar, esperé hasta el verano para ponerme a ello, y necesité un colchón entero y casi tres días hasta que estuve segura de que estaba del todo seco.

Aunque en mi casa creo que me odiaron por tener el colchón con el chal clavado dos días enteros (¡y eso que era junio!), la verdad es que el resultado final mereció la pena. Los puntos quedaron mucho más abiertos y el dibujo de los puntos garbanzo intercalados con huecos se marca mucho más. La puntilla en puntos cadena que bordea todo el chal fue difícil de bloquear, y necesité varias docenas de alfileres, pero queda perfecta para el tipo de chal que quería: las flores que lleva el original me parecían más recargadas y me habrían molestado.


Después de la odisea de casi seis meses, desde que tuve en mis manos los ovillos hasta que por fin mi chal estuvo terminado, puedo decir que estoy muy orgullosa de mi chal. No pude ponérmelo demasiado en otoño, porque pasamos del calor al frío en un tiempo muy corto y, como es de algodón y calado, no abriga demasiado cuando hace frío, ¡así que estoy deseando estrenarle esta temporada!

Y vosotros, ¿cuál fue vuestro primer gran proyecto para tejer?
¿Vais a entrenar algo vuestro este año?

Tutorial: bloquear granny squares

lunes, 11 de abril de 2016

¡Buenos días, y bienvenidos a (im)possible things!

Esta semana estrenamos por fin la sección de tutoriales del blog, y he querido empezar por algo muy básico y muy fácil de hacer pero que, por diversas razones, no es tan conocido como cabría esperar: el bloqueo de prendas o piezas de punto y ganchillo.

¿Qué es bloquear?

Bloquear una pieza o prenda consiste, a grandes rasgos, en fijar su forma final y darle definición al tejido. Está recomendado sobre todo para prendas de punto o ganchillo tales como jerseys o chales, especialmente aquellos que utilizan un punto muy calado. El bloqueo de la prenda fija la forma final de ésta, eliminando el aspecto arrugado que queda una vez acabada de tejer, y ayuda a definir perfectamente el dibujo de los puntos utilizados.

Aunque es una técnica básica, es muy habitual encontrar gente que no ha oído hablar de ella, ya que no todas las prendas ni productos tejidos requieren ser bloqueados. Yo misma no había oído hablar del bloqueo (ni pensado siquiera que pudiera existir) hasta que me hice un chal de ganchillo el año pasado y en las instrucciones ponía "medidas finales después de bloquear".

Hay muchas formas de bloquear, unas con agua y otras con vapor, pero en el tutorial de hoy, para no alargarme demasiado, voy a enseñaros a bloquear una pieza concreta: los granny squares, de la forma que más sencilla considero. Como mencioné la semana pasada estoy apuntada a un CAL de Drops, y de momento estamos haciendo granny squares. Al mencionar que los estaba bloqueando, varias personas me preguntaron que cómo lo hacía, por lo que espero que ésto pueda ayudar a todos aquellos que aún no sepáis.

Lo primero que tengo que decir es que los granny squares no siempre se bloquean. Un granny square puede estar hecho de muchas maneras, por lo que la decisión de bloquearlo o no dependerá de los gustos personales de cada uno, así como de cómo vaya a ser el producto final. En caso de tener los puntos muy calados, se recomienda bloquearlo para que los huecos queden bien definidos, pero si es un granny más tupido la forma suele quedar bastante bien sin hacer el bloqueo. En mi caso, me decidí por bloquearlo ya que quería definir bien la forma, que las esquinas quedasen bien cuadradas y perdiese el ligero redondeo que queda una vez acabas de tejer.

Los que estéis haciendo el CAL podéis bloquear los cuadrados ahora, bloquear la manta una vez terminada (aunque para eso os recomendaría utilizar una técnica diferente a la que os voy a enseñar hoy) o no bloquear en absoluto. Ninguna de las opciones es mejor o peor, depende de nuestros gustos y del resultado final que queramos.

.Materiales
  • Trozo de espuma, tabla de planchar u otra superficie plana y estable donde poder pinchar alfileres. Se pueden usar incluso las alfombras-puzzle de letras que venden para que jueguen los niños pequeños.
  • Alfileres
  • Papel, regla, lápiz y tijeras.
  • Pulverizador.
  • Agua limpia.
He utilizado materiales fáciles de encontrar y que todo el mundo tiene por casa, pero existen en el mercado unas plantillas especiales que vienen con las medidas dibujadas sobre su superficie y son muy útiles para bloquear piezas pequeñas. Si es algo que vais a hacer muy a menudo, puede ser conveniente que os hagáis con una.

.paso 1
Medir por el interior del cuadrado para saber el lado.
En un trozo de papel o cartulina, recorta un cuadrado de la medida final de la pieza que vayas a bloquear (puede ser cuadrada, rectangular, hexagonal o de cualquier otra forma que tengáis).Para saber la medida final:

-Si es una pieza de puntos apretados, mide todos los lados de la pieza y elige el más largo.

-Si es una pieza muy calada, prueba estirando con las manos (o alfilereándola temporalmente sobre la cama) cuales son su largo y ancho ideales. Los puntos deben quedar definidos, pero no excesivamente tensos, ya que eso deformaría la pieza.
En mi caso, he utilizado la medida del granny square tejido: 9,5x9,5 cm, ya que mi intención no es fijar su dibujo, que es bastante denso, sino perfeccionar la forma cuadrada, dando definición a las esquinas y dejando bien rectos los lados.

.paso 2

Busca una superficie plana y estable, como la tabla de planchar, un colchón que no uses o un trozo de gomaespuma, y cúbrela con una toalla. Sobre ella, alfilerea la primera esquina del cuadrado, y coloca superpuesto sobre ella la plantilla en papel. A continuación, estira la esquina opuesta y, guiándote por la plantilla, alfileréala en su lugar. Haz lo mismo con las otras dos esquinas, asegurándote de que están colocadas de forma adecuada.
¡ATENCIÓN! Es importante que, una vez fijadas las cuatro esquinas, te fijes en cómo queda el cuadrado. Si el cuadrado es muy calado, es normal que aparezca deformado en este punto, pero si es tupido (como en mi caso) y los lados se curvan hacia adentro, estás utilizando demasiada tensión y puedes deformar los puntos. Rebaja un poco la plantilla y vuelve a colocar las esquinas, reduciendo la tensión.
.paso 3

Sin quitar la plantilla, estira ligeramente los lados del cuadrado para que queden alineados con los del papel, y coloca dos o tres alfileres en cada lado para mantener bien su forma. Esto es importante para que todos los lados queden planos, y, si el cuadrado es calado, para que el dibujo sea uniforme. Si no te apañas con la plantilla, coloca una regla apoyada en los alfileres de las esquinas y úsala como guía.
Quita la plantilla y asegúrate de que el cuadrado tiene la forma que deseas, que no hay ningún lado deforme o esquinas demasiado estiradas.

.paso 4

Llena un pulverizador con agua limpia y humedece bien los cuadrados pulverizándola sobre ellos. Es importante que queden húmedos, pero no empapados, ya que tardarían demasiado en secar y podría provocar deformaciones en la lana.

.paso 5

Deja secar unas 24 h, o las que sean necesarias para que quede completamente seco, en un lugar donde no dé directamente la luz del sol. Pasado ese tiempo, desclava los alfileres.

¡Y listo!

Espero que este tutorial os sirva de ayuda a todos los que queráis bloquear. Hay otras formas de hacerlo: si queréis investigar un poco, en labores en red hay una entrada muy útil sobre las distintas técnicas que puede ayudaros.

Si queréis que os enseñe en detalle las otras formas de bloquear, dejádmelo escrito en los comentarios y veré si puedo hacer otro tutorial más adelante sobre ellas.

Empezando un CAL: The Meadow

lunes, 4 de abril de 2016

¡Buenos días, y bienvenidos un lunes más a (im)possible things!

Hoy vengo a hablaros de ¡mi primer CAL! Porque, aunque llevo ya mucho tiempo haciendo ganchillo, nunca en estos años me había unido a un CAL. Siempre que los veía era demasiado tarde para unirme, o no tenía tiempo en ese momento, o simplemente no me gustaba el proyecto que se proponía. Pero cuando vi la idea de The Meadow, es que no pude resitirme. ¿Queréis conocerlo?

Para empezar, ¿qué es un CAL?

El término CAL viene de Crochet-along (que traducido sería "tejer juntos" o "tejer acompañados"), y consiste en un grupo de personas que deciden tejer a la vez un mismo proyecto, ya sea amigurumi, mantas, chales...Aunque pueden hacerse CAL en clases o grupos de costura, normalmente se montan a través de internet, con gente que no siempre se conoce pero que participa en un grupo conjunto para poder resolver dudas y compartir imágenes o trucos del proyecto que estén tejiendo.

Algunas blogeras montan estos proyectos en grupo e invitan a la gente a unirse (el último CAL que he visto fue una colaboración entre Wasel wasel y Deestraperlo para tejer un amigurumi con el patrón de ésta última), y otros son iniciativas de marcas de lana, como Katia, que suele lanzar varios proyectos al año para promocionar algunos de sus productos.

También existen los KAL, knit-along, que son para tejido en dos agujas.

¿Qué es The Meadow?

Hace un par de semanas, vi en instagram una imagen de Drops, promocionando una de sus lanas (Drops Loves You). Aunque es una marca que me gusta mucho, sobretodo por lo económico de sus ovillos, nunca he hecho ningún proyecto de gran escala con ellas, y como por primera vez iba a coger un CAL a tiempo, me decidí rápido a apuntarme.

El proyecto en cuestión se llama The Meadow, Drops' Mystery Blanket CAL, y aunque por su nombre sabemos que se trata de una mantita, lo que más me gusta de éste CAL es que es todo un misterio. Se van a ir revelando las pistas para hacer la manta cada semana, de manera que nadie sabe cómo va a quedar el resultado final ni qué será lo próximo que toque hacer. Aunque nunca había visto un CAL así, lo cierto es que resulta muy emocionante la espera y se crea una gran expectación por saber cuál es la siguiente pista.

Tengo que admitir que conseguir ovillos fue una locura. En muchas tiendas de España (y, por lo que me he enterado después en el grupo de facebook de Drops, también en el resto de países) la mitad de los colores se habían agotado. Después de muchas vueltas, conseguí encontrar una combinación que me gustaba y llegaron a casa tan solo un día antes de que se revelase la primera pista. Son bastante femeninos, sí, pero me pegan con la habitación, y la verdad es que estoy encantada con la textura de la lana y con la combinación de colores. Para los que estéis interesados, el CAL está pensado para realizarse con 17 ovillos de lana fina (aguja de 3-3.5 mm). Y sí, son muchos ovillos, pero los que promociona la marca (Drops loves you #7) están a tan sólo 1€ el ovillo, así que sale de lo más económica.

Sobre las pistas, a día de hoy ya se han revelado dos. La primera han sido las instrucciones para tejer estos preciosos cuadrados de ganchillo, llamados Anémona. En el link original tejían todas las flores con el mismo color, pero teniendo tantos ovillos de colores en casa no pude resistir la tentación y tuve que hacer cada flor con una combinación diferente. Además de tener las instrucciones escritas y con fotografías, hay un vídeo explicativo de todos los pasos: tengas un nivel avanzado o de principiante, cualquiera puede seguir los pasos, por lo que como primer proyecto grande es ideal.

Cuadrados durante y después de bloquearlos, ya con su forma final.
La segunda pista acaba de salir hace tan sólo unas horas, y es otra flor, aunque esta vez diferente: el Botón de oro. Además, incorpora la técnica del anillo mágico (muy útil para todos los que estéis empezando) y de nuevo viene con vídeos explicativos para que todo el mundo sea capaz de seguir los pasos. Aunque aun no tengo hechos los nuevos cuadrados, estoy deseando sacar un ratito para ponerme con el primero, y ¡de nuevo me encuentro con qué no sé que combinación de colores escoger para estas nuevas flores que se proponen!

No puedo dejar esta entrada sin resaltar una de las cosas que más me está gustando de haberme unido al CAL: el grupo de facebook (que ni siquiera es específico para el cal, sino el grupo que ya existía de la marca drops). Nunca antes me había unido a ningún grupo, tengo que reconocerlo, pero estoy encantada con el ambiente. Hace una semana, apenas abría facebook, y ahora estoy deseando ver todos los proyectos que la gente sube, compartir mis imágenes y dudas, ayudar a la gente con las suyas. Es genial saber que hay gente de tantos sitios diferentes y que ahí estamos todos, encantados e ilusionados con nuestros pequeños proyectos. Además, el ambiente es maravilloso: apenas pasan unos minutos de que expresas una duda ya hay alguien ahí para responderla y apoyarte.

Y por último, aunque este CAL no está patrocinado, animaros a que, si tenéis algo de tiempo y ganas de un proyecto, os unáis. Podéis empezarlo cuando queráis, no tenéis porqué seguir el mismo ritmo que se propone (aunque la verdad es que es muy asequible) y, por supuesto, no hace falta que compréis las lanas que promociona la marca, podéis usar cualquiera que ya tengáis o que os guste. Tan sólo tendréis que tener en cuenta el grosor, ya que cuando más gordas sean la lana y la aguja que uséis, más cantidad de lana vais a necesitar.